Comunidades vulnerables se benefician con uso de franquicia para capacitación

Ante la problemática económica y social que ha generado la pandemia por COVID-19, empresas han acudido en ayuda de segmentos de la población más vulnerables. Esto, utilizando distintas herramientas que dispone el sistema de capacitación y empleo bajo el uso de franquicia tributaria, permitiéndose en casos la reinserción laboral y aumentos de productividad.

Personas de variadas condiciones de vulnerabilidad han tenido un apoyo en su formación pese a las complejidades que se viven actualmente en distintos ámbitos de la sociedad, producto de la contingencia sanitaria. Desde aquellos que pertenecen a la población más pobre del país, comunidades rurales de zonas extremas y, hombres y mujeres privados de libertad, entre otros segmentos vulnerables, han podido acceder a capacitación con miras a una reinserción social y laboral.

Esto a partir del uso de la franquicia tributaria para capacitación que están haciendo instituciones de distintos rubros. A modo de ejemplo, la empresa Servicios Globales de Outsourcing S.A. -perteneciente al grupo de empresas ECRGROUP- está desarrollando un intenso programa a través de la herramienta de Pre Contratos, con un promedio de 2.700 acciones de capacitación anualmente, de las cuales una mitad de los beneficiarios corresponden a población vulnerable.

La gerenta comercial de capacitación en ECR Group, Carolina Waissbluth, destaca que a partir de la pandemia han aumentado la ejecución de acciones de formación laboral con foco social. Durante junio se desarrollaron 600 acciones de Pre Contratos y en julio la cifra subió a 1.500, con foco en reinserción y reconversión laboral.

“Con satisfacción hemos visto el éxito de las acciones de capacitación, las que la mitad se desarrollan en regiones y localidades alejadas. Nos enorgullece ver como personas con una menor red de apoyo han podido responder favorablemente a cursos como ofimática, sin tener mayores dificultades y accediendo al mundo de la conectividad”, destaca Waissbluth.

 

Para llegar a personas más necesitadas, las instituciones y el organismo técnico intermedio como la Corporación de Capacitación de la Cámara Chilena de la Construcción, cumplen un rol articulador con las Oficinas Municipales de Intermediación Laboral (OMILs) y diversos tipos de fundaciones. Es el caso de la Universidad Autónoma, que accede a distintos segmentos de población vulnerable trabajando en conjunto con las fundaciones AraucaníaAprende, Esperanza, Hogar de Cristo, y la Corporación Cimientos, con las que promueve mayores competencias para acercar a las personas al mundo laboral.

“La Universidad tiene un marcado compromiso con vocación pública y procesos formativos más allá de sus aulas, pero desconocíamos que adicionalmente podíamos contribuir mucho más a la sociedad. Gracias al OTIC pudimos ver el gran aporte a desarrollar y establecimos una alianza estratégica”, destaca el vicerrector de la sede de Temuco de la Universidad Autónoma, Emilio Guerra.

La Universidad ha duplicado la cantidad de beneficiarios y las horas de capacitación, las que en el último año han llegado a 24.000 horas.

Dentro de las empresas que ha desarrollado iniciativas tendientes a contribuir con las comunidades también se encuentra el grupo Acciona, el que -apoyados por el SENCE regional- inició un programa de capacitación que beneficia directamente a 70 familias de la Provincia de Marga Marga en la Región de Valparaíso.

Los beneficiarios obtuvieron aprendizaje sobre técnicas de manipulación de alimentos, certificación y acreditación de manipulador de alimentos, lo que hoy es ampliamente requerido por la mayoría de los casinos y restaurantes de empresas, instituciones y en el comercio en general.

En total fueron 4 cursos de capacitación realizados en las comunas de Quilpué y Olmué, en lugares donde funcionan “Cocinas Comunitarias”.

 

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Fuente: Cámara Chilena de la Construcción.